lunes, 22 de agosto de 2011

Día 9: Übermensch

Hoy ha sido un día muy especial, un día que recordaré toda la vida. El día ha empezado de lo más normal, con un solano de la hostia en toda la cara ya desde las seis de la mañana y un opíparo desayuno. Debo implantar un método de control de los stocks de alimentos. Una bolsa de pan negro ha empezado a echar floriduras y he tenido que tirarla, lección aprendida, el pan mejor ir comprándolo al estilo just in time, o lo que es lo mismo, comprar una bolsa cuando acabe la anterior, porque a mi eso que hacen las madres de congelarlo no me va, que luego lo del medio se queda siempre frío y la sensación es muy rara.

Al ir al cole he visto lo que más me ha fascinado desde que llegué aquí. Si, se que cada día digo lo mismo, pero hoy es verdad. El servicio de Correos. Mola muchísimo más que en España. Allí tenemos a señores con un ridículo polo amarillo tirando de un carro de la compra con todas las cartas y la publicidad del Schlecker (que por más alemán que aprenda yo seguiré llamándole /enshénquer/ ) mientras que aquí tienen a señores molones y mujeres con pelos de colores guays y piercings en la cara conduciendo a toda velocidad unas bicicletas con alforjas para meter allí todo el correo, esquivando personas en un eslálom extremo y cumpliendo las entregas con estilo y eficiencia. Podrían hacer hasta una serie de televisión de carteros alemanes... bueno, mejor no porque de la televisión alemana solo salen mierdas del tamaño de "Alerta Cobra" (que ya el nombre lo dice todo). Pero si aprenden a hacer series, podrían llegar a hacer una digna sucesora de Pacific Blue.


Al menos en cuanto a correos se refiere, nos llevan años de ventaja.

Lo importante de hoy en realidad ha sido cuando he llegado a casa. Como ya he dicho, hoy ha sido un día que marcará un antes y un después en mi vida. Un evento como el de hoy deja atrás mi infancia y me convierte en un superhombre del siglo XXI...

¡¡¡¡HE PUESTO UNA LAVADORA!!!! De hecho, la sensación es como de pérdida de la virginidad pero multiplicada por mil. He contribuido a que la batalla entre el hombre y la máquina se decante un poco más de nuestro lado. La euforia de un momento como este es inigualable. Puede que matando a Hitler te sientas igual, pero el cabrón fue listo y se suicidó para que nadie pudiese comprobarlo.


Estamos ante un artefacto peligroso, que no es cualquier cosa
Yo, a decir verdad, no tengo ni puta idea de como funciona la lavadora, y lo que es preguntar al hombre de la casa me ha dao verguenza así que me he puesto a toquitear botones. El tema programas y eso me se los de Telecinco y prau, además, estaba todo en alemán. Que vale que estoy aquí para aprender el idioma, si, pero al tema de "Programas de lavado" aún no hemos llegao. Yo le he puesto el agua más fría que he visto, he girao otra ruedecilla como si esto fuese la ruleta de la suerte y Jorge Fernández me estubiese ayudando y le he dado al start. Luego he intentao abrir la puerta pero no podía, así que me he imaginao que el proceso no habría acabao y he estado un buen rato peleándome con la lavadora para encontrar el centrifugao. Total, pa luego llamar a mi padre y que me diga que todas tienen un "programa completo". Pues no, no sabía yo que las lavadoras funcionaban como las prostitutas, tu.


Estas señoritas, por 40 euros, también te hacen el programa completo

Luego iba a poner la secadora, que aquí tienen de eso, pero ya no me he atrevido que vale que solo haya puesto a lavar gallumbos y calcetines por si la liaba parda, pero no vaya a ser que encojan y a mi no me hace mucha gracia ir con los huevines apretaos lo que me queda de mes. He preferido escurrir la ropa en la pica y colgarla en unas barra de esas de hacer abdominales que tengo en la habitación y au.

Bueno, con esto me despido. Voy a tomarme un Jägermeister a vuestra salud.

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