domingo, 28 de agosto de 2011

Día 15: Purificación

Dios, que gustazo levantarse un domingo sin resaca ni mierdas, ver lo bonita que es la vida y polleces varias sin estar acompañao de un dolor de cabeza y un petardazo estomacal importantes. Hoy he desayunado en dos horas. Me he hecho una especie de desayuno continuado que ha durao de las 11 hasta la 1, para luego no comer hasta las 6 de la tarde.

Tras mi opíparo desayuno he ido a ver un mercadillo de por aquí. Tenía curiosidad por ver que clase de gente regentaba las paraditas del mismo, puesto que los Gitanos-germanos son una raza aún por descubrir para mi. Pero no, no tienen gitanos, debe ser que, como con las persianas, todavía no los han inventado. Tienen alemanes vendiendo cosas, especialmente chatarra. Que vale que en un mercadillo se vendan cosas que no valen nada por poco precio, pero de ahí a vender pomos de puerta, tenedores usados y llaves oxidadas, va un trecho.

Curioso también es uno de los side events del mercadillo. Un caraoque (en español se escribe así) que lleva un señor con una bicicleta muy rara. la gente puede subir y cantar canciones, con el objetivo principal de hacer el gilipollas y entretener a la gente. Yo lo que he visto es que la media de edad de gente que sube son unos 40 años así más o menos, y esa gente, pues digo yo que tendrá hijos. No me quiero imaginar que narices pensaran los niños cuando vean a sus padres haciendo eso. Es como cuando ves bailar a tu padre en una boda, con el cuarto cubata en la mano y como incitándote a que tu hagas lo mismo. En ese momento te gustaría poder eliminar toda la herencia genética de tu organismo a base de beber aguarrás. También se ha subido un repipi niño rubito cantando en plan tenor que ha dejado a la gente boquiabierta. Yo gustosamente le habría dado un guantazo por repelente.


Este podría ser tu padre

Ya más por la tarde, yendo a una tiendecilla a por unas birras, he podido hacer algo que tenía ganas de hacer. El caso es que yo cuando voy a un sitio me gusta probar todas las bebidas del sitio y ver en que difieren de las nuestras, aunque a veces eso sea poner mi salud en riesgo. Cuando estás en Alemania, la mayoría de esos brebajes son cervezas de diversa índole. Yo ya he probado unas cuantas y, sin ser un experto, puedo decir que están ricas. Entre todas las marcas, había una que me llamaba la atención por la extrema sencillez de su etiquetado. Podría describirla pero mejor pongo una foto.

Juro que esto es real, aquí no hay photoshop.
Al principio no me fiaba mucho de esto ¿quien sabe si algún loco, completo desconocedor del diseño gráfico ha decidido elaborar cerveza en su bañera usando la escobilla del water para ir remenando la pócima? Pero después de un trago he visto que sus sabor era mucho menos matarratesco de lo esperado. Al fin y al cabo, da lo que promete, cerveza, así que la podemos catalogar al nivel de "Cerveza". Sin más.

En fin, mañana más.


¡¡AGUR, AMIGOS!!

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